Los caballos de Aquiles (traducciones)

Derek Walcott

Mapa del Nuevo Mundo: I. Archipiélagos

Al final de esta frase, empezará a llover.
Y al filo de la lluvia, una vela.
Lentamente la vela perderá de vista las islas;
La creencia en los puertos de toda una raza
Se perderá entre la niebla.
La guerra de los diez años ha terminado.
El pelo de Helena, una nube gris.
Troya, un foso de ceniza blanca
Junto al mar donde llovizna.
La lluvia se tensa como las cuerdas de un arpa.
Un hombre con los ojos nublados la toca con los dedos
Y tañe el primer verso de La Odisea.

Michael Longley

Alto el fuego

I
Le vino a la mente su padre y lo conmovió hasta el llanto
Aquiles lo cogió de la mano y empujó al viejo rey
con delicadeza, pero Príamo se estremeció desde los pies
y sollozó hasta que su tristeza llenó toda la tienda.

II
Levantando el cadáver de Héctor con sus propios brazos Aquiles
se aseguró de que fuese ungido, sólo para el rey,
desatalajado el uniforme, listo para que Príamo se lo lleve
envuelto como un obsequio a Troya en el amanecer.

III
Cuando habían comido juntos, les satisfizo a ambos
contemplar en la belleza del otro el vigor del amante,
Aquiles hecho a imagen de un dios, Príamo todavía atractivo
y pleno de diálogo, quien hace nada había susurrado:

IV
“Me arrodillo y hago lo que debe ser hecho
y beso la mano de Aquiles, el asesino de mi hijo…”

Versiones de Javier Pérez

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